domingo, 8 de julio de 2012


Integrantes del grupo: Marina De Lima, Sofía Derrossi y Valeria Silva                                         

                                          2do BORRADOR:  El último discurso

Oyó voces en su interior, no lo dejaban en paz, siempre estaban con él, fue tan rápido que no se bien por donde empezar. Su mente había creado una imagen clara sobre lo que querían que él haga, ya no reconocía a mi amigo dicen que él estaba así porque lo habían maldecido y no dudo a haya sido el mismo rey quien no lo quería para nada, en fin lo hizo y ahora se encontraba allí, sin saber que hacer sentado con su pluma en la mano y una hoja a punto de escribir.
…No se porque decidí empezar a escribir, tal vez es el único consuelo que tengo aquí dentro, tal vez muchos lo tomaran como un reclamo, un estilo de reproche no lose, lo único que puedo decir es que si lo hago es porque realmente quiero aclarar las cosas, sino me marchare con una gran culpa dentro de mi, quiero que se enteren porque las cosas fueron así, y que el día de mañana quede en la historia como una persona mas y no como un loco, espero que me entiendan. Desde que tengo memoria los conozco, jugábamos siempre juntos, nuestra amistad era inmensa, los quería a ambos como verdaderos hermanos mas que amigos, él era mi compañero de todas mis aventura y ella también, tal vez de niña no era tan femenina como todos se esperan de una princesa, pero recuerdo como me miraba, con ternura sabia que me quería. El tiempo paso, nos hicimos adultos juntos, pero fue aquí donde reconozco que todo cambio para siempre, el mi mejor amigo, Martín, comenzó a comportarse de una manera muy rara conmigo después de que le confesé que sentía algo mas por Isabela, ella había crecido y no podía decir otra cosa mas que me cautivo. Mi amigo por empezar lo tomo bien, me apoyo, me aconsejo y cuando tome la valentía de decirle, mi cariño por ella se esfumo tenia las esperanzas de una vida con Isabela pero después de verla con él todo para mi cayó, un odio repentinamente se apodero de mi, es imposible de explicar la ira que sentía, la decepción que me había causado ver aquella traición por parte de dos personas a las que conocía de toda la vida. Llegue al castillo de ella, era raro tenia una construcción muy insólita cada vez que lo veía me daba curiosidad saber porque era así, pero al fin y al cabo se puede decir que se autentificaba con ella, ambos eran únicos, eran distintos a los demás y eso me encantaba. En la planta alta vi que estaban ella y Martín, muy juntos al ver esto, sentí decepción, el me traicionada, me oculte ya que su padre estaba allí, y al parecer no le caía muy bien, acercándome a unos sirvientes que estaban allí, les pedí que escucharan lo que hablaban a cambio de dinero, aceptaron, al bajar me dijeron que el quería una vida junto a ella, Isabela no lo rechazo, en ese instante salí corriendo, no podía creer lo que me habían dicho, me sentí abandonado pero no del todo, había algo que aun me acompañaba. Al cabo de unas horas, Martín me encontró, me saludo con un abrazo al que sentí mucha frialdad, lo mire a los ojos y vi como su traición  y mi odio hacia el invadían mi cuerpo. Hablamos normalmente pero cuando se fue sabía lo que tenia que hacer…
Su mirada, simplemente su mirada era lo que a él le había cautivado, si señor eso pasaba, esas voces y esos malos pensamientos se transformaron en una nube gris que pasaba sobre su mente, déjeme explicarle a usted, los sirvientes que le dijeron eso eran mandados por el padre de Isabela ya que nunca lo había querido a Felipe cerca de su hija. Felipe comenzó a inquietarse se le dificultaba escuchar a los demás, pero estaba decidido, se animó, se puso de pie y camino lentamente hasta donde las voces lo dirigían, el castillo de Isabela.
…La noche cayó. No podía aceptar lo que había pasado, así que llegue a casa de ella, Isabela dormía, tan delicada, tan linda, tan sencilla como siempre, me quede inmóvil al verla y me pregunte ¿Es esto realmente lo que quiero hacer? ¿Por qué quería hacerle daño a alguien a quien amaba? A lo lejos vi que Martín llegaba y recordé porque estaba allí, cual era mi objetivo, esparcí lo mas rápido que pude el combustible y provoque un incendio, todo ardía, un ruido infernal se hizo en mi mente pero debo confesar que un alivio, una fortaleza, una seguridad de repente creció en mi, corrí lo mas que pude, reía solo, después de esto no recuerdo mas lo que hice…
Un ruido volvió a escucharse pero esa vez no eran las voces habían callado. Soldados lo rodeaban, estaba inmóvil no sabían si estaba muerto o vivo, esas voces que invadían a Felipe había desaparecido. Felipe se calmo, volvió a ser aquel que era, lo vi en sus ojos. Me pone mal leer todo lo que escribe pero bueno sigamos.
…Cuando abrí mis ojos me encontraba rodeado de soldados, y a lo lejos vi a Isabella mirándome agriamente, su mirada expresaba rechazo, odio hacia mi, y detrás de ella estaba Martín , los soldados me agarraron y eh aquí donde estoy en la cárcel del castillo de Isabella, hace un rato recibí la visita de Martin, hace días que estoy aquí práctica mente cada tres horas lo veo llegar, con el ahora esta todo bien, el rencor por mi parte se fue, pero parece que la culpa por parte de el no, hay cosas que Martin no sabe. Aun no puedo creer en lo que se transformo Isabella, no entiendo porque me hace esto, no lo entiendo pero lo que si se es que una vez que pase todo, todos se enteraran de lo que ocurrió, no le deseo el mal, yo solo la quería por eso hice lo que hice, pero al parecer ella no lo entiende, quedan minutos solamente. Escucho el ruido de los guardias , ahí vienen marchando al mismo ritmo, todos a la vez, Isabella a lo lejos como siempre con su mirada hacia mi, recordé su miraba de pequeña y no era mas la persona que yo creía, no la reconozco, no se quien es, allí voy, me dirijo hacia el fin, fui condenado a la orca por pedido de ella, espero que después de esto su mirada vuelva a ser tierna, dulce y encantadora como la vez que descubrí que estaba enamorado de ella, se abren las puertas, llego la hora, y eh aquí que retumba un gran silencio…
Así es para sorpresa de Felipe, lo encontraron, lo arrastraron hacia la cárcel, no pude mirarlo, entienda usted como me sentía. No me explico pero sabia lo que había pasado, lo entendía, el no quiso hacerlo, para Felipe ella lo traiciono pero no fue así, Isabella no lo mando a la orca, fue su padre quien lo mandó, el mismo que maldijo a Felipe el día que nació. Según su madre, por el simple hecho de ser hijo de otro hombre y no de él, al parecer la madre de Felipe había tenido algún amorío con el rey pero ésta lo dejó por otro hombre,  me lo ha contado la madre del mismo Felipe hace un par de días, mientras no paraba de llover el día de su condena. La tarde se había ido, el estaba sentado escribiendo, las nubes grises y bajas en el cielo oscuro hicieron acto de presencia, la lluvia comenzó como sabiendo de lo ocurrido y quizás intentando borrar esas voces que se presentaron en Felipe, el rencor y tristeza del rey, todo lo que había ocurrido. Es por esto que pido que esta historia sea escrita y publicada señor, es un relato verdadero, tenemos éste relato escrito por él mismo, ¿que esperamos?, mañana puede ser demasiado tarde ¿o es que usted no se da cuenta?           
Martín veía como su amigo al fin y al cabo después de todo había logrado lo que quería, quedar en la historia como un grande y no como simplemente uno más. Al anochecer el había soñado con su amigo, y con una mirada calma, en paz le decía gracias. Hoy Felipe ya no está, pero Martín se encargo que él saliera de aquella asquerosa prisión que oprimían su corazón y su libertad cuando consiguió que esa historia sea contada para que todos vean quien fue Felipe y así sacarse él la pena que tenía por lo sucedido. Ambos se volvieron a unir como verdaderos hermanos mas que amigos y eh aquí como muchos pueden leer esta increíble historia que marco la vida de estos dos hermanos del corazón .                                                                                            

2 comentarios:

  1. Ahora resulta más interesante la historia y más fluido el discurrir del discurso.
    Revean puntuación, tiempos verbales, ortografía; son errores fáciles de corregir y que están desluciendo el trabajo.
    con "párrafos incoherentes" me refería a que no se entienden ya que hay oraciones mal construidas.
    Última entrega: 10 de agosto.

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  2. Hecho el comentario anterior, veo que no aparece. Así que escribo esto para que no pasen por alto que leí esta nueva entrada.

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