Antología poética: Decantación
I
Te pedí, con un llanto negro en la voz:
- Quiero que me habites-
Creí en la noche
y en la estupidez.
Volví, mi amor
con palancas y gritos
a exigirte algo de tu néctar:
el saco negro, el espejo
el muerto en la cama
y todos los excesos.
Desde el suelo quise remontar la búsqueda,
entre tantas mentiras:
-Quiero un ramo de piedad. Con suerte y con amores-
Me rozaste suave y penetrante,
Con la mirada aguda (que fue después igual a la mía)
dijiste:
-Ni siquiera confío en mi propia noche-
II
De espalda al ego
caímos desarmados al calor
¿qué más queda?
el espacio callado
y así, solo así
en la noche
desnudos
leves, pacientes:
yacer.
III
La luna devoró
en un movimiento pálido
a vos
a mí
desaparecidos de la noche
hacia la ternura
¿dónde estábamos?
dormidos,
reyes del cielo.
IV
Ínfima,
desarmada por vos.
Para nosotros: humo,
ahogados en el barro de tus palabras.
Para vos: la humedad y el calor,
la tierra y la luna llena.
Para mí: vos, ínfimo.
I
Máquina del cóndor
de terror
de fantasmas
del vuelo de las mañanas que quedan
mañanas vacías de alas
arde
grita
viene
arde
llama
sos
vos
Tu muerte, tu ira, tu misterio, tu perdón.
Sos vos y el giro de tu cuerpo.
Sos cóndor.
II
No me canso mi amor,
lo siento mucho.
No me canso de decirte
condensas tu viento.
No es mío
no lo quiero.
Suspendés la espera
en vos siempre en vos.
III
Y entonces verás…
Sos sólo rocío.
Bajas leve,
posándote sobre cualquiera:
frío, hielo, blanco,
en el pelo, en la almohada,
en el pasto, en el agua.
Ardés tu alrededor
pero nadie te ve.
Me desarmás
pero nadie te ve.
No amaneceré temprano
y no abrigaré mis pies.
Entonces lloverás.
Serás tormenta y yo lo seré.
IV
Volví por tu noche
para ser eternos y ácidos
filosos y libres
Ahora vuelvo por tu noche
de espalda siempre
fría y confusa
Y voy a volver por tu noche
Con el gusto al odio, heridos
mintiéndonos, azules.
V
Sos un monstruo.
Who will
love me now?
Te secaste tan cerca
y ahora yo soy la nada.
Ya no me esperan a dormir.
Ningún viento me desnuda.
Ninguna boca besa mi suelo.
Y deberías saber: no sirve si llorás ahogado.
I
Vi en vos un movimiento insano
de nacimientos
de muertes.
Te vi llegar: el sobreviviente más hermoso
Sabio de sol,
de lunas,
de soledad.
Viste agujeros, jardines, cielos, espacios vacíos.
Saltaste al vacío...
Pero te vi morir
desaramar tu misterio.
Te vi ser el desgano que llega después del calor
quiero saber, mi amor:
¿En qué momento nos volvimos tan oscuros?
II
De repente soy rica.
Sola puedo caminar.
Con tu risa de plástico construyo rutas,
pasajes, tranvías.
Y los recorro.
Sos mentira, pero igual soy rica.
Y ya no importa si tu risa es de plástico,
de papel,
de flores
o de trenzas
SOY RICA.
Y me da risa verte reír.
III
Me siento culpable, en general.
Una mezcla de vergüenza, asco y lástima.
Y lo que yo no entiendo es algo que siento HOY:
Siento que si te tengo enfrente
te metería un gargajo entre ceja y ceja.
Perdón, es lo que siento.
Realmente mal.
Una trompada, siento.
IV
Odio la manera perfecta
en la que llegás a tu casa
y te desarmás de culpa
poniendo todo en una hoja
De alguna manera
arreglás toda la escena
para que yo lea tu historia
de papel, de bebé
y sólo habla de mi arruinándote.
Si vos nunca me hiciste mal,
si te hice parte de mi circo
y te hice bailar perfecta mi danza,
explicame por qué no tengo pista
no tengo música
no tengo armonía
Por qué estoy vacía.
V
Perdete en el fondo del mar
Ahí están tus fantasmas,
esperándote.
Sos las cenizas y yo, tu bosque.
Sos rey en el olvido de tu propio ser
Y sangrás al caer.
En el mar, entre tus dispersos recuerdos
del lago, del carozo.
VI
DEJAME caer por la ventana.
Que tu odiosa manía de verme morir
no habite en mi dolor.
Basta, basta, basta.
Quiero que te vayas bien lejos,
a ese lugarcito que inventaste
donde todas tus historias de injusticia y tentación
se unan para verte feliz.
Donde no haya demonio que te vea ser y llore,
que muerda tu alma hasta desarmarte
y que con solo verte desestructure todas tus mentiras.
Pero antes, dejame caer por la ventana.

Alquimia de la poesía: imágenes, sensaciones, ideas, una mirada del mundo que todavía no es y asoma por esta ventana. Hacés un muy buen trabajo con el lenguaje; momentos en que las palabras se mastican, se degluten, no siempre, se digieren. Vaivenes de luz y sombra; gritos y silencios. Ritmo envolvente como la voz o la trompeta que delicadamente se abisma.
ResponderEliminarSe extraña un marco para los textos, un encuadre más literario que escolar, a la altura del contenido.
Gracias
Nota: 9