martes, 12 de noviembre de 2013

Nahuel Alejandro García Raggio

Es difícil redactar 18 años de vida en una hoja en blanco, aunque sean pocos, es toda una vida.
Nací en el año 1995 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Cuando llegue al mundo se puede decir que lo hice en una familia humilde pero generosa, mi viejo no tenia una casa propia, vivía viajando y cuando estaba en Buenos Aires estaba en la casa de mis abuelos Juan Carlos o como yo lo llamo desde que tengo recuerdo "papoto" y Dorita en Banfield. Mi mama vivía en España junto a mi abuela Marta y había llegado a buenos aires para visitar a mi abuelo Igor, "el oso". En ese preciso momento se conocieron y nueve meses mas tarde el primero de septiembre de ese año tendrían a  dos hijos, gemelos, mi hermano Nicolas  y yo.
Fue esa tarde de septiembre donde comienza mi viaje.

Mis recuerdos en los primeros dos años de mi vida no son mas que historias contadas por mi familia, vivíamos en un mono ambiente que alquilábamos en punta chica, luego de un año por problemas económicos tuvimos que mudarnos a una casita en villa ballester que nos la había prestado una tía de mi viejo. Allí comienzan mis recuerdos, como olvidarme de esa casa, hasta con perro y todo nos vino, "rampi" se llamaba, cuando llegamos a la casa el perro estaba encerrado en un canino y no lo habían soltado jamas, nunca me voy a olvidar el día en el que lo soltamos, comenzó a correr por el parque y destrozo todas las rosas de mi mama jaja que perro loco... .
Esos tiempos fueron maravillosos, y ahora que lo pienso todo por la inocencia de ser chico, ese mundo de colores, risas y sin preocupaciones, pero mis padres... pobres, siempre tratando de que ese mundo se mantenga, rompiéndose el alma. Me acuerdo cuando mi viejo se iba por las noches a realizar reparticiones a trecientos kilómetros de capital y volvía a la mañana con una gran sonrisa para el almuerzo, cansado y con pocos ánimos pero siempre con una sonrisa y mi vieja siempre a nuestro lado cuidándonos, que tiempos aquellos.
Nunca me voy a olvidar esa tarde de verano en la que estaba en la colonia, ahí en san martín, mi hermano y yo nos encontrábamos en la salida esperando la llegada de mis viejos pero nunca llegaron, fue una espera interminable hasta que aparecieron mis tíos, yo les pregunte que había pasado y ellos me dijeron: se incendio la casa- cuando por fin me encontré con mis padres mi mama lloraba, pero trataba de no hacerlo frente a nosotros, mi papa preocupado sacaba las cosas que se pudieron rescatar del incendio. Yo era muy chico todavía como para darme cuenta total de la gravedad de la situación, pero vi un lado de mis viejos que nunca me lo habrían dejado ver, siempre tiraron para arriba y gracias a eso hoy soy lo que soy y estoy donde estoy.
Las siguientes dos semanas nos mudamos a la casa de mi bisabuela "la nani" que lamentablemente había fallecido el mes anterior. Esta casa se encontraba en Vicente Lopez, teniendo que abandonar la escuela a la que iba, me anotaron en la escuela n°10 Joaquin María Cullen en Nuñez, allí realice los primeros cinco grados de la primaria en donde conocí e hice muchas amistades, pero me lleve el mejor premio, mis tres mejores amigos Martín, Ramiro y Federico, que a pesar de que nos separamos todos en la primaria siempre nos mantuvimos unidos.

Desde que tengo seis años hasta el día de hoy practico basquet, el deporte mas lindo, por el cual siento un gran amor y pienso seguir practicando hasta el día en que el cuerpo me diga basta; también practico la navegación a vela ya que es otra de mis pasiones que comparto con mi hermano, mis viejos y mi abuelo Igor. La navegación como el basquet me genera una sensación de libertad absoluta, me sirve para despejarme, cuando estoy enojado o tengo algún tipo de problema estos por un breve momento hacen que desaparezca y me ayuda a olvidar.
Otra cosa que me apasiona es el agua, desde que tengo conocimiento siempre tuve una atracción hacia todo lo que es el mundo acuático, sentir la fluidez y sentirse parte del océano, explorar ese mundo desconocido, seguramente me dedique a ese entorno en particular, en fin, para escribir sobre esto todavía me falta vivir.  

Actualmente estoy terminando de cursar la secundaria, un periodo lento por momentos pero rápido, al comienzo odiaba tener que ir, pero con el tiempo comencé a ver la secundaria por otro lado, las amistades, las relaciones y el entorno que me rodea me hizo crecer como persona y en el momento que le empece a tomar gustito al colegio se me fue la secundaria en un abrir y cerrar de ojos.
Me hubiera gustado poder contarles mas de mi pasado para que me conozcan mejor, pero aunque sea poco los aproximo mas a mi.

Todavía no se como continuara mi vida, pero lo que si se es que me llevo todos estos recuerdos que me impulsan hacia adelante para que esta historia, mi historia y yo este también presente en sus historias y que mejor regalo de la vida que los recuerdos.
Escribimos para no olvidar y tampoco ser olvidados.
Escribimos para que nos conozcan y para conocernos.
Llegamos a esta vida sin nada y al momento de morir lo único que nos llevamos con nosotros son recuerdos...

1 comentario:

  1. ¡Vaya que pasaron cosas en estos años compartidos! La mejor fue verte crecer, ganar confianza y testarudez, compromiso, y comprobar de cuánto sos capaz cuando no te das por vencido.
    "Que el día más triste de tu futuro no sea mayor a la felicidad del día más feliz de tu pasado.
    Que nunca se te venga el techo encima y que los amigos reunidos debajo de él, nunca se vayan.
    Que siempre tengas palabras cálidas en un frío anochecer,
    Una luna llena en una noche oscura,
    Y que el camino siempre se abra a tu puerta."
    (Oración Irlandesa)
    Graciela

    ResponderEliminar